Es curioso con cuanta gente nos cruzamos a lo largo de nuestras vidas. Gente que va desde grandes amigos hasta gente que conocemos un dia de borrachera, pasando por los que conocemos en una fiesta, durante una avería del metro, como vecino nuestro... Gente con la que cruzamos apenas un par de palabras, o gente con la que no podemos parar de hablar durante horas. Más y más gente, y poca, muy poca termina dejando huella en nosotros. De hecho a muchos no les volvemos a ver en la vida. Fugaces instantes de conversación y complicidad que se evaporan en la inmensidad de nuestra existencia. Es curioso que en actos sociales en los que conoces a una persona con la que creas una conexión especial, tiendes a despedirte con un: "Bueno, ya nos veremos" como intentando evitar la certeza de que es muy posible que nunca vuelvas a verte. Es triste ver partir a alguien con quien has creado un vínculo más alla del estrictamente impuesto por la siuación social. Duele. Y es una putada. Pero tenemos que poner de nuestra parte para intentar mantener el vínculo. Es difícil, mucho. Pero seguramente merezca la pena, ¿no? Si esa persona nos ha aportado cosas es posible que pueda seguir haciéndolo. Aunque por otro lado es posible que fuera del contexto social en el que te has conocido, la cosa no sea lo mismo. Quién sabe. Pero si no se intenta...